AL PIE DEL ALTAR UNIVERSAL


Primer balance del  Foro Espiritual Estella 2006.
Zubielki 9 de Julio de 2006


Aún nos falta perspectiva, visionar kilómetros de video, reposar la vivencia…, aún nos  falta un poco de playa, silencio y montaña para poder sedimentar el Foro por dentro. Aún restan silencios, atardeceres y distancias, para poder contemplar en su justa medida la semana compartida y así poder enderezar desatinos, esbozar futuros, programar próximos pasos.  A falta de una evaluación más sopesada y madura, se impone si quiera una evaluación provisional ante tantas  gentes que  nos preguntan  por el transcurso del evento.


Las utopías llevan sus tiempos, sus tropezones, sus errores de cálculo, sus desiertos y desaciertos… Seguramente no hay otra forma de construirlas. Es complicado no errar en el terreno ignoto, en espacio aún virgen, no construido.


¿Pisamos acelerador, precipitamos demasiado temprano el futuro? Afirmativo, pero probablemente todos los pasos dados, por errados que semejen, sean necesarios en la creación de un espacio común de los credos reencontrados.



Pecamos en el tamaño, en la dimensión del diseño del Foro Espiritual Estella 2006 y pedimos reiteradas disculpas a quienes, viniendo desde bien lejos, no se sintieron debidamente atendidos. Probablemente acertamos en el propio diseño. Programamos más allá de nuestras posibilidades organizativas y económicas, pero sentimos que atinamos con el formato de encuentro vivencial.

Más allá de la palabra

En Estella hubo palabra, pero emergió una unión que fue más allá del verbo. Hubo diálogo académico, pero sobre todo hubo comunión de gentes, de credos bien diferenciados. Podremos hacer  DVD’s , memorias, transcripciones…, pero difícilmente podremos contagiar una magia que no pertenece al terreno de lo interpretable.

No es que la bendición se derramara tras la conquista de esa unión, es que la propia unión en el silencio, en la oración compartida, en el canto… era ya bendición inenarrable. Esa fue la conquista de Estella, ese es el testimonio de las almas unidas en mitad de dificultades sin límite, que no tenemos intención alguna de enumerar. Demasiados vientos acecharon y siguen amenazando la llama de amor fraterno que juntos encendimos.

Sin embargo el Foro de Lizarra confirmó que es posible lo que ya intuíamos, que la hora  ya era llegada, que el discurso y el diálogo se quedaban cortos para lo que en verdad representa el anhelo más profundo de nuestras almas: el anhelo irrefrenable de unidad, unidad espiritual más allá de las fronteras que siempre han sido, unidad más allá de los absurdos del pasado, unidad  más  allá de las marcas y etiquetas, unidad florecida en toda su diversidad, dando un giro providencial a la historia.

Nuestro espíritu no se contenta con un mero ejercicio intelectual de aproximación al otro. La urgente necesidad planetaria de nuestros días nos invita a algo más que una apuesta meramente dialogal entre las religiones y los credos. Hay un  Cielo que lleva siglos esperando una oración, una invocación unificada. Los labios de Estella (al igual que de otros encuentros al estilo) se abrieron a ellas y el Espíritu tocó cada uno de los corazones allí presentes. Hay una humanidad que necesita del referente redentor de amor genuino y fraterno entre los diferentes encarnado ya en la Tierra.

Es cierto que el Foro de Estella, era por su tamaño, propio de una gran ciudad, pero también es  cierto que  esa cercanía de los unos a los otros, ese contacto tan  cercano a la Madre Tierra (Paseo de Los Llanos), procuró ese punto de no retorno, esa intimidad espiritual, ese sentirnos  familia unida dispuesta a proclamar al mundo que la hora es llegada, que es preciso refundar el futuro, desde la base de un unión profunda en el Espíritu manifestado en su pluralidad de formas.

En torno al Altar universal de piedra hay para nosotros un arranque sin vuelta  atrás. Allí cayó de una todo un pasado de recelo y distancia. Allí no hubo tuyo, ni mío…, volaron identificativos y etiquetas.

¿Cómo, sino juntos?

¿Cómo podemos volver a ese Altar familia por  familia, comunidad por comunidad, cómo volver sino unidos? Cómo volver sin todas esas hermanas religiosas católicas ya de edad que desafiaban el mal tiempo, se descalzaban y se acercaban silentes todos los días a la temprana cita matutina; cómo volver sin los hermanos católicos, que en medio de todas las dificultades, con enorme riesgo personal apostaron duro para que el Foro saliera  para adelante; cómo volver sin los budistas y sus mantrams y su Oriente y su universo de compasión; cómo volver sin las tradiciones indígenas sin su América, sin su amor a la Madre Tierra, sin su fuego sagrado y purificador; cómo volver sin los sufíes que nos sumieron en éxtasis colectivo; sin los Brama Kumaris y su sempiterna invitación a evitar despistes, a volcar al océano de paz de adentro; cómo sin los Baha’is y su testimonio pionero de unidad y servicio a la humanidad… ¿Cómo volver a la llama universal del amor fraterno sino juntos?

La palabra nos ha acercado, pero ha sido el Altar en medio de una naturaleza exhuberante, la presencia infinita, al impronta redentora y salvífica del Espíritu en medio de todos nosotros lo que nos ha terminado de unir, en una alianza que en muchos de los casos podríamos afirmar ya inquebrantable.

Sentimos que aún es pronto para que esto se comprenda más allá de aquella especial atmósfera, más allá del círculo de los Llanos. Las dificultades se han sucedido por todos los lados, pero allí abrevamos de una fuerza, de una fe, de un gozo sin límites, suficientes para volver a tocar una y otra vez la campana, llamando al Altar donde se unen los corazones, las voluntades dispuestas a inaugurar el Reino de Dios en la Tierra. “Allí se juntaron los Caminos” y mientras que el Cielo nos de salud y ayuda volveremos a levantar campamento y Altar universal a la vera del Camino que juntos ya recorremos.

Saturados ya de números, de memorias y cumplimentaciones burocráticas…, al atardecer corremos a por esos aparatos milagrosos  colmadas de archivos “mp3” que guardan lo vivido a lo largo de la semana. Los nuevos avances nos permiten disfrutar del Foro más allá del Foro y además compartirlo.

Cuando por uno u otro medio llegue el testimonio ya en sonido, ya en letra, ya en imagen a los ausentes del Foro, pónganle alas e imaginen que algo del Cielo de amor y fraternidad entre  culturas y credos diferentes es ya posible aquí y ahora en la Tierra.

¡El infinito Amor de Dios nos siga acompañando en todos los futuros pasos que juntos emprendamos!

Equipo organizador

MANIFIESTO DEL FORO


 


Del 23 al 29 de Junio de 2006, Estella-Lizarra ha hecho honor a su historia y ha sido lugar donde los caminos se juntan. Aquí hemos convivido en paz las más diversas tradiciones religiosas y movimientos espirituales. Nos hemos hablado, preguntado, escuchado. Nos hemos respetado. Hemos hecho nuestros el dolor y el anhelo de nuestra tierra, de todas las tierras heridas, de toda la Tierra amenazada. Juntos hemos entrado en el silencio y juntos nos hemos acogido al Misterio que nos trasciende y nos habita. Juntos queremos expresar nuestras conclusiones.

 

Ante todo, queremos pedir perdón por todo el daño causado en nombre de lo sagrado, tanto en el pasado como en el presente. Sabemos que hemos de liberarnos del sectarismo, del fundamentalismo, de la intolerancia y de toda forma de violencia. Sabemos que la aceptación positiva de la diferencia sigue siendo nuestro gran reto. Sabemos que la flexibilidad, la creatividad, la tolerancia, la humildad, el respeto incondicional al otro y una verdadera reciprocidad son signos de espiritualidad verdadera. Y hacia esa espiritualidad queremos caminar.

Estamos convencidos de que una espiritualidad profunda es necesaria y urgente en nuestro tiempo para salvaguardar la humanidad y el planeta. Una espiritualidad que nos enseñe a mirar a todos los seres con admiración y gratitud. Una espiritualidad que aliente y libere. Una espiritualidad que nos lleve a creer más en la bondad que en la maldad. Una espiritualidad comprometida con la dignidad de todos los seres. Una espiritualidad que nos anime a no desistir y a no rendirnos ante el desorden mundial reinante. Una espiritualidad que nos haga imaginar y crear alternativas a esta alarmante carrera de explotación, producción y consumo. Una espiritualidad que inspire una ética centrada en el cuidado de sí y de todos los seres.

Asumimos el marco y las exigencias generales de una sociedad laica, aconfesional, pluralista y democrática. Y entendemos, a la vez, que el hecho religioso y la espiritualidad constituyen una dimensión fundamental del ser humano y de la cultura. Creemos, por ello, que los diversos caminos espirituales deben poder ocupar un espacio adecuado en los ámbitos públicos, por ejemplo en la educación.

Afirmamos categóricamente que nadie posee el monopolio de la verdad y del bien, que tod@s tenemos algo que ofrecer y algo que recibir, que todas las tradiciones y movimientos espirituales y también las filosofías y cosmovisiones agnósticas están llamadas a dialogar y enriquecerse, que todas las culturas son ya un cruce de caminos y han de seguir cruzándose para vivir, que son malas solamente las diferencias surgidas de la injusticia. Reclamamos un esfuerzo muy particular de generosidad y de justicia para acoger a los inmigrantes que llegan a nuestro país con su historia de dolor y sus derechos humillados, con sus lenguas, sus culturas, sus tradiciones religiosas. Debemos construir un futuro común, en un país común, en un mundo común habitable.

Desde Estella-Lizarra saludamos con esperanza la semilla de la paz que por fin ha brotado en esta nuestra tierra. ¡Que crezca hasta hacerse una paz plena, una paz justa y permanente, un árbol frondoso y seguro! ¡Que todos los muertos encuentren su pleno reposo! ¡Que todas las heridas se curen, y los más heridos se curen primero! ¡Que la paz nos llegue por muchos caminos! ¡Que por todos los caminos llevemos la paz!

En este lugar donde los caminos se juntan manifestamos nuestro propósito de trabajar para que este Foro Espiritual Interreligioso sea el comienzo de un futuro, y podamos seguir caminando, no tanto por el mismo camino, sino más bien hacia la misma meta.

¡Shalom, Shalam, Shanti, Paz, Pau, Bakea!

 

ERLIJIO ARTEKO FORO ESPIRITUALAREN ADIERAZPENA

Lizarra 2006

2006ko Ekainaren 23tik 29ra, Lizarrak bere historiari ohore egin dio eta bideen elkargune izan da. Guztietariko tradizio erlijioso eta mugimendu espiritualak bakean elkartu gara. Elkarrekin hitz egin dugu, elkarri galde, elkarri entzun. Elkar errespetatu dugu. Lurralde zaurituen eta gure Lur mehatxatuaren oinazeak eta ametsak geure egin ditugu. Elkarrekin murgildu gara isiltasunean eta gu baino handiago den eta barnean daramagun Misterioaren babesera bildu gara elkarrekin. Elkarrekin nahi ditugu konklusioak adierazi.

 

Lehenik eta behin, santuaren izenean egin izan dugun edo egiten jarraitzen dugun kalteagatik barkamena eskatu nahi dugu. Jabetzen gara, sektakeria, fundamentalismoa, intolerantzia eta edonolako indarkeria haizatu behar dugula geuregandik. Jabetzen gara, malgutasuna, sormena, tolerantzia, apaltasuna, bestearekiko begirune baldintza gabea eta egiazko elkarrekikotasuna direla egiazko espiritualtasunaren ezaugarri. Espiritualtasun horixe dugu helburu.

 

Sinetsiak gaude, espiritualtasun sakona beharrezkoa eta are premiazkoa dugula garai hauetan, baldin eta gizadia eta planeta bizirik gorde nahi baditugu. Izaki guztiak miresmenez eta esker onez begiratzen erakutsiko digun espiritualtasuna. Arnasa eta askatasuna emango duen espiritualtasuna. Gaiztakerian baino ontasunean gehiago sinestera bultzatuko gaituen espiritualtasuna. Izaki guztien duintasunaren alde saiatuko den espiritualtasuna. Munduan nagusi den desordenaren aurrean ez etsitzera eta ez errendatzera eragingo digun espiritualtasuna. Ustiapen-, ekoizpen- eta kontsumo-lehia izugarri honentzat alternatibak asmaraziko dizkigun espiritualtasuna. Norberaren eta izaki guztien arduran oinarrituriko etika inspiratuko duen espiritualtasuna.

 

Gizarte laiko, akonfesional, anitz eta demokratikoan kokatzen gara eta beronen eskakizun nagusiak onartzen ditugu. Eta aldi berean uste dugu, erlijio gertakaria eta espiritualtasuna funtsezko alderdiak direla gizakiarengan nahiz kulturan. Eta, beraz, iruditzen zaigu, bide espiritual desberdinei euren espazioa zor zaiela esparru publikoan, hala nola hezkuntzan.

 

Irmoki esan nahi dugu inork ez duela egiaren eta ongiaren monopoliorik, guztiok dugula zer eskaini eta zer jaso, tradizio eta mugimendu espiritual guztiak eta baita filosofia nahiz ikuspegi agnostikoak ere elkarrekin hitz egitera eta elkar aberastera deituak direla, kultura guztiak bidegurutze direla berez eta elkarrekin gurutzatzen jarraitu behar dutela biziko badira, injustiziatik sorturiko diferentziak bakarrik direla oker. Hainbat oinaze eta eskubide zapaldurekin, hainbat hizkuntza eta erlijiozko tradiziorekin gure lurraldeetara datozen etorkinak ongi hartzeko ahalegin guztiz berezia eskatzen dugu, eskuzabaltasun eta justiziazko ahalegina. Guztiontzat etorkizuna eraiki behar dugu guztion lurraldean, guztion bizileku den munduan.

 

Hemen Lizarratik esperantzaz egiten diogu agur gure lurraldean azkenik erne zaigun bakearen haziari. Haz bedi bake osoa, bake zuzen eta iraunkorra, zuhaitz mardul eta tinkoa izateraino! Goza bezate atseden osoa hildako guztiek! Senda bitez zauri guztiak, eta zaurituenak senda bitez aurrena! Betorkigu bakea bide askotan barrena! Eraman dezagun bakea bide guztietan barrena!

 

Bideen elkargune den toki honetan, Erlijio Arteko Foro Espiritual hau etorkizunaren hasiera izan dadin saiatzeko asmoa agertzen dugu, bidean aurrera jarrai dezagun, ez agian bide beretik, baina bai helmuga berera.

 

¡Shalom, Shalam, Shanti, Paz, Pau, Bakea!

 

CONCLUSIONES DEL ESPACIO DIÁLOGOS

Las comunidades espirituales y religiosas participantes en el Foro Espiritual de Estella se han reunido en el marco del Cine de Los Llanos de esta ciudad, para dialogar libre y constructivamente de numerosos temas de interés. Los caminos de la experiencia mística, el desafío de la globalidad, el encuentro de tradiciones y culturas, las nuevas formas de organización social ante los problemas de la humanidad, o los desafíos y límites del diálogo interreligioso han sido alguno de los temas tratados en las diferentes mesas redondas.

Aunque es imposible reseñar todos los asuntos suscitados tanto por los ponentes como a través de las preguntas del numeroso público asistente, hay que señalar una gran coincidencia en varias ideas-fuerza que los participantes han puesto de manifiesto. Así,  la concepción de que la espiritualidad se conforma en la tensión entre el polo trascendente o místico, y el polo material o de la realidad cotidiana, permite analizar la dimensión integral del ser humano en una perspectiva enriquecedora y holística, alejada de visiones restrictivas o dogmáticas. Lo espiritual impregna la total vivencia diaria, situando lo divino entre nosotros, y elevando al hombre o mujer a una experiencia del infinito.

Por ello las visiones de lo Superior originales de cada comunidad no son excluyentes ni descartan las demás, sino que las completan, las enriquecen y suponen un beneficioso aporte al conocimiento espiritual. Esas diferentes formas de conocer a “Dios” permiten compartir la experiencia mística, que no  supone un sincretismo ni una uniformidad, sino una síntesis, una unidad en la diversidad, que incide en lo que nos une, olvidando lo que separa.

Ese arraigo del hecho espiritual con la realidad sitúa como prioridad en el trabajo de las diferentes comunidades la lucha por la justicia social, estableciendo una cruzada contra la pobreza, el hambre y la conculcación de los derechos humanos. Se trata de una verdadera reconciliación con el mundo moderno, fijando la dignidad del ser humano como piedra angular del universo religioso o espiritual, para desde ahí contactar con las verdades superiores.

En un mundo en que el culto al individualismo se ha convertido en pensamiento dominante, cabe a las comunidades espirituales buscar las causas profundas del sufrimiento humano y social, asumiendo la responsabilidad de coadyuvar con el resto de agentes sociales en la liberación del ser humano de todas aquellas situaciones que le impiden su desarrollo integral.

Es el tiempo de la libertad con conciencia; es tiempo de restablecer la armonía entre ciencia y religión; es tiempo de ofrecer a la juventud horizontes limpios y atrayentes, que sean alternativa a un futuro de vacío y vacuo; es sin duda el tiempo de las multitudes, donde la naciente conciencia social sustituya imposiciones arbitrarias. En definitiva es tiempo de esperanza, esperanza que provea de alas liberadoras al espíritu humano, para un reencuentro con su dimensión trascendente y divina, arraigado profundamente en la realidad y experiencia comunitaria.

En este espíritu integrador las comunidades espirituales y religiosas se han comprometido a seguir trabajando, compartiendo sus experiencias y proponiendo iniciativas concretas para futuras ediciones de este foro Espiritual, agradeciendo especialmente a Estella-Lizarra, sus gentes y a la Corporación Municipal el apoyo prestado y el cariño manifestado. Muchas gracias a todos.

GRAN ÉXITO DE LAS ACTIVIDADES DEL FORO

El entusiasmo ha crecido en el Foro Espiritual Estella 2006, debido al incremento de participantes, que no dejan de llegar de todos los rincones de España y de otros países. Mientras, infinidad de voluntarios se vuelcan con la organización para actuar con la mayor eficacia en este enorme programa de actividades diarias.

La vibración de los tambores sagrados y la danza llegó a la carpa de Oncineda, donde tuvo lugar una ceremonia sagrada de danza conchera a cargo de la “Mesa Conchera Hispana de Danza del Señor Santiago”.

A la cabeza estaba Emilio Fiel, Miyo, que con desbordante energía marcaba un ritmo desbordante que se contagió a todos los presentes.

La fusión de la tradición cristiana y azteca durante la conquista generó esta impresionante demostración de danza enérgica que en sus movimientos refleja la sabiduría del Cosmos, los movimientos energéticos, la fusión de cielo y de la tierra. En suma, la integración del ser humano con la creación.

La danza es en sí un agradecimiento, una demostración de valor y una manifestación de sabiduría ancestral, que se revela en cada uno de sus movimientos.

Al ritmo del huehuetl, el tambor sagrado de México, y con el aroma del copal de los sahumadores, tuvo lugar uno de los espectáculos más vivos y coloristas de cuantos tendrán lugar en estos días.

 

La música sufí estremece a los participantes.

Si los danzantes concheros impresionaron con sus enérgicas vueltas, que permiten el movimiento de la energía grupal, los derviches giróvagos estremecieron por sus giros interminables. Para ello es necesario un absoluto control del cuerpo, de la mente y del espíritu. El derviche, dando vueltas sin cesar, decenas y decenas de veces, conserva el equilibrio sin caerse porque lo encuentra en su interior, pero esto requiere una enorme concentración y un ejercicio de disciplina de largos años de práctica. El movimiento circular representa a la maquinaria celeste, al giro interminable de la vida,  la evolución constante del ser humano. Fundamentalmente se trata de encontrar el centro, para no caerse hacia los lados. Y no sólo se trata del centro físico, sino del centro del ser humano, donde puede encontrarse la armonía.

La música cautivó a los participantes, en esta amalgama de distintas culturas y religiones. El Pabellón Polideportivo también vibró de punta a punta con las distintas actuaciones musicales. Hubo un concierto multicultural de Jalil Bárcena y Bhakti Dass, uniendo, como parte de un maravilloso experimento, la música hindú y la sufí.

El resultado no pudo ser mejor, pues todas las personas que ocupaban por completo la sala disfrutaron con una excelente interpretación. Una vez más se pone de manifiesto que las diferentes culturas y religiones no sólo no tienen por qué enfrentarse, sino que pueden llegar a entenderse (de hecho así lo hacen en el Foro), aportándose mutuamente la sabiduría y los valores de cada una de ellas.

A continuación, tuvo lugar un segundo recital: “Caravana de amor: sabiduría y éxtasis de los sufís, con Hassan Dyck. Las diversas interpretaciones, acompañadas de cuentos moralizantes de la tradición sufí, emocionaron al público asistente.

También hubo una representación de la música del Tíbet, en la que quedaba reflejada la nostalgia en el destierro del Dalai Lama.

La práctica de la meditación.

La necesidad de encontrar la paz interior es una de las prioridades del Foro. Juan Manzanera, escritor y profesor de meditación, dio una conferencia titulada “La meditación en el despertar de la conciencia”.

Durante doce años fue monje budista. Ahora tiene su escuela de meditación y ha publicado diversos libros y artículos.

Según expuso, la meditación es fundamental en nuestra vida. Para ello hay que focalizar la atención sin distraerse. Todo ello nos lleva al descubrimiento interior de la realidad absoluta, lo intangible, lo inconcebible.

Manzanera aconseja para llegar a meditar adecuadamente, comenzar por vivir el presente, prestar atención especial para no hacer daño a nadie y observar la respiración.

La memoria del agua.

Goio Iturregui dio una interesante conferencia con el título de “La conciencia del agua”, con la que pretendía comunicar que el agua tiene memoria y se rige por patrones geométricos de lo más sorprendentes. Mostró numerosas imágenes tomadas por el investigador japonés Masaru Emoto. Lo que de siempre ha conocido la mística, el poder del agua, ahora lo va confirmado la ciencia, que tiene una capacidad enorme de transmisión de información y de adaptación al medio en el que se encuentra y de las mentes de las personas que lo habitan.

Emoto ha demostrado con sus fotos que la energía proyectada sobre el agua es capaz de transformar su estructura molecular. El agua contaminada pierde su geometría y muestra una forma irregular y de color apagado. El proceso puede invertirse cuando alguien le transmite un pensamiento, de paz, de alegría, o se utiliza una pieza musical armónica.

“En las empresas se empieza a hablar de espiritualidad”

Encuentro de comunidades de inspiración oriental.

La universalidad es la característica común de las líneas espirituales de inspiración oriental. Este es uno de los rasgos comunes que mencionaron los participantes en el encuentro interreligioso que acoge el I Foro Espiritual de Estella y en el que se sentó ayer entorno a una misma mesa a representantes de diferentes comunidades espirituales presentes en España y cuya fuente de conocimientos doctrinales proviene de la India. Otra característica común es la afirmación de que “la última revolución posible es la revolución interior, aquella que apela a la autotransformación del individuo para que así se transforme el mundo”.

En este acto, celebrado en el Cine Los Llanos de la localidad navarra, participaron Bhakti Das, presidente del Centro Vedanta Sivananda de Barcelona, Guillermo Elvira, de la organización Sathya Sai de España, Dada Krisnapremananda, de la Asociación Ananda Marga, Enrique Simó, representante de la Asociación Espiritual Mundial Brahma Kumaris y Swami Omkarananda.

Otra característica que según los ponentes define las tradiciones espirituales orientales de raíz hindú, cuya implantación es cada vez mayor en nuestra país, es la experimentación. En palabras de Swami Omkarananada, profesor de Yoga, “estas líneas de autoconocimiento no proponen que se siga una doctrina a priori sino que se experimente”.

Enrique Simó, representante de Brahma Kumaris, una asociación que divulga la meditación y el desarrollo espiritual con 5.000 sedes en 90 países, apeló a la “revolución interior como única manera de cambiar el mundo”. “Si yo cambio –afirmó- cambia el mundo”.  Simó señaló que “algo está cambiando ya que hasta en la empresas se está empezando a hablar de espiritualidad”. En su opinión “el conocimiento espiritual es útil en todas las áreas de la sociedad”.

Señaló que una de las labores de la organización a la que pertenece es “traducir la espiritualidad para que todas las personas tengan acceso al conocimiento de uno mismo”. “Para que haya un mundo nuevo tiene que haber seres humanos nuevos”. Insistió en que “sino cambiamos nuestra conciencia no podemos cambiar el mundo”. Parafraseando a Mahatma Gandhi afirmó que “debemos convertirnos en el cambio que la gente quiere ver”.

Swami Omkaranada, profesor de yoga, coincidió en este punto afirmando que “el mundo que creemos percibir los creamos, es una proyección de nuestra mente”. Y señaló el Yoga como un camino idóneo para “poder aquietar la mente y ver que hay detrás”.

Afirmó que el Yoga “no es una gimnasia acrobática para gente snob, sino que es un conjunto de técnicas para aquietar la mente y que sea posible la visión clara”.

Omkarananda, añadió que el Yoga “es un viaje de la oscuridad a la luz que permite comprende más allá de la razón y la mente”

“Nadie puede dañar a nadie”

“Sé el cambio que deseas ver en el mundo”, con estas palabras de Mahatma Gandhi arrancaba la presentación “Amor universal: sentido de la vida y camino personal” impartida por Jorge Lomar, coordinador de Equipo para la Humanidad en España.

La presentación celebrada ayer estaba incluida dentro del programa de actividades del I Foro Espiritual que se celebra en Estella hasta el 29 de Junio.

En el transcurso de su intervención, que se celebró en la Ikastola de Estella, Lomar afirmó que “nadie puede dañar a nadie” y añadió que “solo se puede dañar al cuerpo o al ego, pero no al verdadero ser.” Según explicó Jorge Lomar, “el ser verdadero está más allá de nuestras percepciones erróneas, si conseguimos trascenderlas y conectar con el verdadero ser que somos, nadie puede dañarnos”. “La gran noticia –afirmó- es la existencia de un enorme poder: el del ser verdadero, siendo en plenitud”. Lomar señaló que “éste era el estado de Gandhi cuando se enfrentaba al Imperio Británico con la confianza de que no podían herirle, porque era su verdadero ser el que actuaba”.

Lomar representa en España, junto a Reyes Ollero, a la Asociación Equipo para la Humanidad, cuya misión, según sus propias palabras es “ayudar a cada ser humano a que encuentre la puerta de su propia sabiduría llegando a una nueva comprensión en la que la alegría, la verdad y el amor son principios naturales de la vida”.

El ponente basó parte de su presentación en el libro del escritor estadounidense Neale Donald Walsh, “Conversaciones con Dios”, en el cual, según palabras de Lomar, se anuncia “un cambio en la humanidad mediante una silenciosa, paulatina y pacífica revolución de individuos que se liberan, toman las riendas de su vida, y recuperan su poder creador”.

Además definió el amor como “conciencia, verdad y alegría” y afirmó que “el amor es la energía contraria al temor”. Para él, “el amor expande, el temor contrae; el amor abre y el temor cierra”. Y añadió que “cualquier pensamiento, palabra u obra se basa en una de estas dos energía: amor o temor”.

UNA GRAN CEREMONIA UNE A LAS RELIGIONES DEL PLANETA

Una de las más importantes actividades que ha generado el Foro Espiritual Estella 2006 hasta el momento ha sido, sin duda, la ceremonia de plantación de un árbol de la paz, como símbolo de la unión de todos los pueblos y creencias del planeta, en señal de fraternidad. Éste es el propósito principal que persigue el Foro, como integrador de las diferentes religiones y creencias espirituales de todo el mundo.

Se trata de un gran poste octogonal con un texto escrito en diferentes idiomas, que aparece en cada una de sus caras: “Que la Paz prevalezca en la Tierra”.

El color de los distintos atuendos, las invocaciones propias de cada cultura, la utilización de los símbolos o instrumentos correspondientes a cada una de ellas, y las expresiones de paz y unión entre todos los pueblos de la Tierra, fueron las características principales de este emotivo encuentro, que reunió a cientos de personas en el Parque de los Llanos.

La iniciativa del “Peace Pole” nació en Japón y se ha venido desarrollando a lo largo y ancho de la Tierra en conmemoraciones de este estilo.

Los representantes de las más variadas religiones tomaron la azada para cavar la tierra, abriendo un hueco en que el fuera depositado el simbólico árbol de la paz.

La integración de cada uno de los participantes fue de lo más emocionante, pues no es nada fácil ver a tantas comunidades religiosas juntas. El redoble del tambor sagrado, el estremecedor sonido del caracol, como parte de la tradición mesoamericana, se unió a los cánticos, mantras, invocaciones y respiraciones, todo ello señas de identidad que se fundieron por un momento. Sin duda un día histórico para Navarra y para el resto de España.

Todo ello tuvo lugar en el interior del mandala sagrado, desarrollado como una espectacular estrella de piedra rodeada por un círculo a lo largo del cual se habían colocado banderas de todos los países del mundo.

En el centro de este espectacular símbolo de la unión de los pueblos se encontraba el altar en el que días antes fue instalado un velón encendido con las velas de todas las comunidades religiosas presentes en el acto.

Una vez levantado el árbol de la paz, todos los presentes recogieron una flor para situarla en la base del poste octogonal. El próximo jueves, día 29, serán recogidas por cada una de las personas presentes, en la tercera gran ceremonia del Foro, para ser arrojadas al río Ega, que baña la ciudad de Estella. Estas flores, impregnadas con los deseos de paz que reflejan las inscripciones, llevarán al mundo, a través del río de la vida, el espíritu de concordia y paz que ya se ha conseguido durante estos días.

Terminada esta parte de la ceremonia, el millar de personas que asistían al entrañable acto  participaron en las más diversas danzas, acompañadas de cánticos, reclamando una y otra vez la paz y la unión entre todos los hombres y mujeres de la Tierra.

El espectáculo era sencillamente grandioso, con diversos círculos concéntricos de personas cogidas de la mano. Al final, todas ellas se fundieron en un intenso abrazo, un espectáculo nada habitual en la vida cotidiana, pero que en el Foro adquiere pleno sentido, como señal de hermanamiento y de disolución de las diferencias.

Magnífica conferencia de Jorge Carvajal

Sin duda uno de los platos fuertes de las distintas actividades del Foro Espiritual Estella 2006 ha sido la conferencia de José Carvajal, titulada “Una cultura del alma: propuesta para la síntesis planetaria”.

Jorge Carvajal Posadas, médico colombiano, es creador de la Sintergética, una medicina de síntesis que aúna y actualiza todos los conocimientos médicos a la luz de los últimos avances científicos en física cuántica y que integra la sabiduría espiritual. Carvajal aboga porque los profesionales de la salud recuperen también el amor como herramienta terapéutica primordial.

Muchos dicen de él que es un “cirujano de almas”. Manteniendo constantemente la atención de las 700 personas que asistían al cine Los Llanos, demostró sus grandes dotes de comunicador, haciendo alarde tanto de su conocimiento científico como de su visión mística de la vida, cargada de poesía en la expresión.

Carvajal aseguró que no estamos para ser como otros, sino para ser nosotros mismos, y que es muy importante que nuestro pensamiento cobre la forma de sentir, más allá de todo dogma, fundamentalismo e inquisición.

Frases como “cuando eres coherente tu palabra es pura” o “a veces limpiamos basura de fuera, pero rechazamos la del interior” formaron parte de una intervención en la que su prodigiosa oratoria se unió a una vastísima información que fluye sin descanso alguno de su boca.

Destacó como parte del proceso de transformación humana que sólo cambiamos aquello en lo que creemos, pero si no lo aceptamos no lo podemos transformar. Dijo de los seres humanos que son semilla cósmica, un arquetipo, y que el reino de Dios está dentro de cada uno de nosotros.

Ante la agresión que está sufriendo la Tierra explicó que “Si contaminamos el planeta es porque tenemos contaminado el corazón”.

También hizo una profunda reflexión sobre los sentimientos hacia los demás, en el sentido de que es muy fácil querer al que nos quiere. Lo complejo, y lo verdaderamente importante es expresar esos sentimientos con quien no nos quiere, pues los que más necesitan amor son los que están en la sombra.

El acto se cerró con una meditación dirigida por el propio Carvajal, que emocionó al público asistente, hasta el extremo de que muchísima gente quería darle un abrazo antes de que se marchara.

Mesa redonda sobre comunidades de Nueva Conciencia

Profundas reflexiones se obtuvieron en la mesa redonda sobre comunidades de Nueva Conciencia. Asistieron a la misma Rosana Agudo (presidenta de Lur Gozoa), Jordi Orús (director de la revista Athanor), Jorge Lomar (coordinador nacional de “Equipo para la humanidad”), José María Blasco (especialista en la enseñanza de Alice Bailey), Juan Ramón Galán (Fundación Valores), Grian (Proyecto Avalon), Javier Martínez (director de la revista Biosofía).

Rosana Agudo manifestó que “lo más importante de todo es la conciencia. “Estamos aquí para hacer algo tan titánico como ayudar a la humanidad”.

Según Jordi Orús, el nuevo paradigma emergente es eso que todos estamos esperando: la necesidad de plenitud. Es una espiritualidad latente que está surgiendo en todo el mundo. Y se trata de sentirse parte de una sola humanidad.

Para Jorge Lomar es posible cambiar el mundo. “Equipo para la humanidad” cree en el surgimiento de una nueva espiritualidad, trabajando diversos aspectos de la naturaleza humana. Para ello hay que reconocer que algunas viejas frecuencias no funcionan.

José María Blasco hizo una reseña de Alice Bailey, una canalizadora que recibía información de los maestros ascendidos. Para Blasco, la Jerarquía, en la que se engloban estos elevados seres que guían a la humanidad, entrando en contacto con personas sensitivas, es el conjunto de entidades que han alcanzado el éxito. Tras un largo proceso de experimentación y depuración habrían alcanzado las dimensiones más elevadas, desde la que seguirían los pasos de la humanidad, prestando ayuda a través de la conexión con personas capaces de canalizar una ingente información, como fue el caso de Alice Bailey.

Juan Ramón Galán se manifestó comprometido con “La carta de la Tierra”. Manifestó que “cuando somos capaces  de parar la mente es cuando escuchamos”. “La palabra que tiene un silenció previo es la importante”, añadió.

Grian, del Proyecto Avalon, explicó que con 21 años se preguntó qué hacer con su vida, reflexionando profundamente sobre los diversos males que aquejan a la humanidad. Así fue cómo tomó la decisión de tomar parte activar para ayudar al planeta en la medida en que le fuera posible. Como parte de este proceso se creó una fundación,  Avalon, que desarrolla numerosas actividades, como las meditaciones en contra de la guerra, actuaciones musicales y recogida de juguetes para niños. Afirmó que su propósito es trabajar desde lo intuitivo y lo racional. Su sueño para un futuro es ver un mundo sin guerras.

Según Javier Martínez ya no es el momento de liderazgos de personas individuales, sino de alcanzar la masa crítica, un número determinado de personas capaces de expandir la conciencia de los demás. “Es la era de la libertad, la de la libre adhesión a las leyes de la naturaleza, la de la magia organizada”. Aboga por la espiritualidad práctica y esto es demasiado importante como para dejarlo en manos de clérigos, sea cual sea la religión a la que pertenezcan.

“Las grandes religiones sufren una crisis profunda irreversible”

Cómo afectan la globalización a las tradiciones espirituales

El papel de las comunidades espirituales y religiosas ante el desafío de la globalización es el tema que han abordado los representantes de diversas tradiciones en el marco del I Foro Espiritual de Estella.

En el acto celebrado ayer, al que asistieron alrededor de 500 personas, participaron Jalil Bárcena, director del Instituto de Estudios Sufíes de Barcelona, Txema Ariztimuño, representante de la Asociación Karma Samten Ling, Bhakti Das, presidente del Centro Vedanta Sivananda, Emilio Fiel “Miyo”, representante de la Espiritualidad Chamánica, Juan Ramón Galán de la Fundación Valores, Francisco Moñivas, médico y psicólogo, Jordi Orús, director de la revista Athanor, Enrique Simó, de la Asociación Brahma Kumaris, Juan José Tamayo, director de la Cátedra de Teología y Ciencia de las Religiones de la Universidad Carlos III  y Francesc Torradeflot, secretario ejecutivo de la Asociación UNESCO para el Diálogo Interreligoso.

Jalil Barcenas afirmó que los profundos cambios que se han producido en los últimos 150 años en las formas de vivir y en los “sistemas de programación colectiva” también han afectado a lo religioso y espiritual. Señaló que este proceso tiene una doble vertiente. Por un lado, “se ha producido una crisis profunda en las grandes religiones tradicionales hasta el punto de que han muerto prácticamente” y, por otro, “un resurgimiento de lo espiritual en forma de fenómenos de autoorganización de la espiritualidad frente a esta crisis de los sistemas de creencias tradicionales”. Habló de un proceso de “atomización de la religión que ya no tiene vuelta atrás”. Abundando en este segundo aspecto, en palabras del propio Bárcenas, “existe una pluralidad del hecho religioso como nunca antes se había dado debido a la globalización. La geografía ya no limita ni a las religiones ni a las personas”.

Bárcenas insistió en diferenciar los sistemas de creencias tradicionales o religiones de la espiritualidad. Para ello señaló que “la religión no es una dimensión del ser humano, pero la espiritualidad si. La religión es posterior a lo espiritual.” Para él “los lenguajes de las religiones no pueden expresar la profundidad de lo sagrado”.

Como estudioso del Islam dudó de que “el hecho del islamismo violento sea un resurgimiento de la religiosidad sino más bien una patología social”.

Por su parte, Txema Ariztimuño, como representante del Budismo y profesor de meditación, centró su intervención en la “imposibilidad del pensamiento humano de abordar las cuestiones esenciales de la existencia como por ejemplo para acceder al hecho de que somos seres espirituales conscientes, o el conocimiento del más allá de la muerte o las experiencias místicas más allá del ego”.

Habló del pensamiento racional humano como “una herramienta muy poderosa que en lugar de estar siendo usada por su dueño le utiliza”. En este sentido afirmó gráficamente que “más que pensar somos pensados”.

Para Ariztimuño “el pensamiento automático compulsivo que padecemos los humanos es el causante de la insatisfacción que nos rodea”. “La imposibilidad de desconectar del movimiento automático –añadió- crea frustración y fenómenos de escape”. En su opinión hay un posibilidad de evolucionar y es “trascendiendo el mencionado pensamiento compulsivo a través de la meditación que genera un tipo de pensamiento positivo y creativo.” Según vaticinó “o damos este salto evolutivo o nos encaminamos a la destrucción”. “Cuantos más seres se reconecten con la esencia consciente más posibilidades hay de lograr una globalización más humana”.

Bhakti Das centró su ponencia en el hecho de que lo sagrado “es aquello que te hace libre”. Para él, “como todo va tan rápido tenemos que adaptarnos rápidamente”. Definió la espiritualidad como “ese proceso de adaptación”.

Recomendó estudiar otras religiones “para darnos cuenta de que son la misma esencia que la nuestra”, además recomendó no confundir la “espiritualidad con la religión enclaustrada en reglas sin razonamientos que coaccionan la libertad”.

Asimismo, Bhakti Das recomendó “aprovechar el progreso científico para que las religiones no caigan en la superstición y en la ignorancia”.

El representante de la espiritualidad chamánica, Emilio Fiel “Miyo” afirmó en su turno que “no somos algo encima de la Tierra sino que somos su corazón y cerebro”.  Dijo que es “el tiempo de la Tierra, del misterio y de lo femenino”. “Es un tiempo para abrirse a una realidad distinta que recupere el contacto con la Tierra”.

Juan Ramón Galan de la Fundación Valores hizo una encendida defensa de la Carta de la Tierra, un documento aprobado por la ONU y la UNESCO y cuyo máximo valedor es el ex Secretario General de esta última institución, Jaime Mayor Zaragoza, que según sus palabras “es un llamamiento a la acción consciente por parte de todos que pretende fundar una sociedad global sostenible con una cultura de paz”. En este documento se afirma que “somos una sola familia humana con un destino común”. Dijo que “como las palabras separan es el momento de la acción ya que cuando las personas se unen en causas comunes pueden hacer lo inimaginable”.

Para reflejar de una manera gráfica el espíritu de la Carta de la Tierra señaló que “personas pequeñas haciendo cosas pequeñas en lugares pequeños  están cambiando el mundo”.

Galán señaló que en el contexto de la globalización se ha hecho más evidente que “todo es interdependiente” y puso como ejemplo que “cuando hay una sequía aumenta la inmigración y que cuando cae una multinacional sacude al tercer mundo”.

“Difícilmente -dijo – podremos hacer algo que no esté incorporado primero en nosotros”.

Juan José Tamayo dijo en su intervención que “si la teología es rancia sino parte de la experiencia y la espiritualidad y si la experiencia espiritual no cuenta con un campo de reflexión es ciega”.

En tiempos de globalización neoliberal “la espiritualidad se ha convertido en un negocio. Ha sido fagotizada por el sistema”. Este hecho en su opinión se percibe en dos campos. El primero lo bautizó en tono de denuncia como “la cultura del horóscopo en la que videntes y cartomantes contribuyen a construir una psicología deteriorada que se basa en la solución fácil a los problemas complejos. Renunciando a construir la felicidad con el trabajo personal”.

El segundo aspecto tiene como protagonistas a las instituciones religiosas, concretó en la Iglesia Católica a quien denunció por haber “sustituido el apoyo a los pobres por la racionalidad económica se han saltado el principio ético que aparece en la Bíblia y que dice “no se pude servir a dos señores a Dios y al dinero”.

En necesario un intento de liberar a “la espiritualidad de las fauces del mercado” para ello hizo algunas propuestas concretas. La primera fue que “las comunidades religiosas experimenten experiencias mestizas de la espiritualidad. El pluralismo religioso no puede desembocar en nuevas guerras de religión sino que tiene que producirse una convergencia.”

Otra propuesta de Tamayo fue incorporar el componente de género en el seno de las grandes religiones que según denunció “niegan a la mujer como sujeto religioso”.

También sugirió introducir la mística como lugar central de la interespiritualidad porque “los místicos aportan a las religiones la experiencia personal de lo religioso y esto permite crear puentes de contacto con otras religiones”.

Por último señaló la importancia de la espiritualidad del antiimperio para que un mundo mejor sea posible.

“La sociedad humana nos ha alejado de la Naturaleza”.

“En el proceso evolutivo hemos cometido el error de sentirnos algo a parte de la Naturaleza”. Este ha sido el eje de la intervención de Mariano Bueno, experto en ecología y geobiología. Para Bueno “faltaba la percepción de que formamos parte de un entorno y que lo que le hacemos nos lo hacemos a nosotros”.

Puso como ejemplo las actitudes incoherentes como el hecho de que “limpiamos ensuciando”, explicó que “limpiamos la casa, los platos, la ropa con productos que envenenan el agua, el suelo y los alimentos”. “Preocupan más –dijo- la gripe aviar que las pandemias de productos químicos que hemos liberado a nuestro alrededor”.

Cito un sorprendente estudio realizado en Andalucía en el que se concluyó que los niños andaluces acumulaban tantas sustancias químicas en su tejido adiposo que ninguno superaría los controles sanitarios que existen en Alemania para importar alimentos.

En su intervención trató de unificar los conceptos de ecología y espiritualidad. Definió “la ecología como el conocimiento y respeto hacia la Naturaleza” y “la espiritualidad como el conocimiento y respeto hacia realidades trascendentes”.

Lamentó que la sociedad humana nos ha alejado de la Naturaleza. Y advirtió que en un tiempo en que la mitad de la población vive en megaciudades que dependen de recursos del exterior, si se produce una crisis energética quedarán desabastecidas.”

Bueno también habló de la importancia de la cooperación y puso como ejemplo la Naturaleza “en la que sobreviven los seres que mejor cooperan con el resto. La vida es cooperación y sinergia más que competencia.”

Este experto en ecología quiso dar una explicación científica a las experiencias místicas e indicó que “en los estados en los que frenamos la hiperactividad mental es cuando se producen experiencia místicas.”

“Tenemos una serie de capacidades ignoradas porque hemos centrado nuestra realidad en aspectos más racionales. Sólo se han permitido las experiencia místicas en los ámbitos religiosos si se producían fuera eran tachados de locura”.

¿Qué es la mente?

“Al final lo que obtenemos no depende de nosotros, sino de la mente cósmica”

Otra de las ponencias de la jornada del I Foro Espiritual de Estella corrió a cargo de Dada Japeshvarananda, representante de la Asociación Ananda Marga, y en la que realizó un recorrido por los distintos niveles de la mente y su variedad de  manifestaciones.

Su propuesta consistió en definir el máximo nivel de experiencia mental, que según ella “sería la mente causal sutil”, y aportar herramientas para alcanzar ese estado de plenitud. Ananda Marga propuso dos objetivos para alcanzarlo. El primero a nivel individual y que consiste en “la completa realización de todas las potencialidades del ser humano”. El segundo hace referencia a lo colectivo y consiste en “lograr cambios positivos en la sociedad para conseguir el progreso de la humanidad”. En este sentido abogó por un sistema educativo alternativo, desde el jardín de infancia hasta la universidad, basado en la filosofía del Neo Humanismo, que desarrolla “el amor hacia toda la creación promoviendo el respeto y el intercambio entre todas las culturas humanas y el cuidado de todas las especies animales y vegetales”. Según sus palabras “se trata de promover una sociedad basada en la espiritualidad”.

La ponente definió dos tipos de mente, la más burda o consciente y la mente sutil o subconsciente. “En esta última, dijo, es en la que se manifiestan las experiencias más sutiles y que no tienen una explicación empírica aparente”. En su opinión “la respuesta a estas incógnitas está en las experiencias vividas por el mismo ser en otras encarnaciones y que dejan su impronta en el subconsciente, del cual no somos plenamente conscientes pero del que sí recibimos señales  a través de los sueños y otras experiencias extrasensoriales”.

Señaló tres tipos de sensaciones en relación con el gozo: el placer, que es a nivel sensorial y es el más básico de los tres niveles, siendo a su vez un tipo de placer efímero y no duradero. El segundo escalón nos lleva a la felicidad, que ya no es a través de los sentidos y más duradera que el placer, y por último la beatitud, la felicidad infinita. Que consiste en llegar a la esfera del ser individual fundiéndose en la conciencia infinita.

Enumeró cinco niveles de la mente, “subconsciente, conciente, mente supramental, mente subliminal y mente causal sutil”. La mente supramental en su opinión “se identifica con la intuición y la creatividad. La mente subliminal corresponde a la capacidad de discernimiento y al desapego y la mente causal sutil nos conecta con el máximo nivel de espiritualidad y con el sentido de universalismo”. “A través de ella, añadió, alcanzamos la conciencia pura, un ser espiritual más allá de la dualidad, cambio, dolor y placer”. Algo que definió como “la esfera de la paz absoluta”.

Recomendó la meditación como “la forma de superar los niveles inferiores y pasar al nivel superconsciente”. Afirmó que “durante miles de años maestros evolucionados, han cultivado la ciencia del Yoga y la Meditación, prácticas que son beneficiosas para todos los niveles de la vida humana ya que fortalecen y curan el cuerpo físico, concentran y equilibran la mente, dan paz y realización al espíritu y felicidad interna”.

CRÓNICAS PARA LA REVISTA ATHANOR

Imposible resultaría resumir, ni que fuera someramente, lo que constituyó el Foro Espiritual Estella 2006. Las conclusiones del encuentro, así como el Manifiesto final, y resúmenes de algunos actos y ponencias pueden encontrarse en www.portaldorado.com. A pesar de que no podemos dar cuenta aquí de este magno foro, de una semana de duración, intentarán las líneas siguientes acercar algo de su espíritu a nuestros lectores.

Un foro innovador

... Los Congresos y Encuentros de diálogo interreligioso se han venido caracterizando por ser jornadas cortas, de índole sobre todo intelectual y con predominio de las grandes religiones establecidas. El Foro Espiritual sin embargo pretendía ser ante todo un laboratorio de convivencia, de una semana de duración, en el que las nuevas formas de espiritualidad emergente (Nueva Era), espiritualidad indígena y religiones marginales tuviesen la oportunidad de codearse con las grandes religiones estructuradas.

Estella

La ciudad navarra de Estella, enclave del Camino de Santiago, que puede presumir de ser foco de paz y modelo de convivencia histórica entre cristianos, judíos y musulmanes, ciudad del notable místico Fray Diego de Estella, tuvo la oportunidad (y la aprovechó) de volver a convertirse en foco de paz. Esta bellísima población, con forma de estrella entre valles, bañada por el río Ega, bendecida por el fresco mientras la mayor parte de España se ahogaba de calor, acogió tan arriesgado experimento.

Sortear los obstáculos

La iniciativa era arriesgada porque era una incógnita aventurar hasta qué punto la fraternidad podía evidenciarse entre tradiciones a veces tan dispares. Y arriesgada por las posibles reacciones del entorno. En el primer punto, la valoración es de un absoluto diez. En el segundo punto, bueno, pues cuando destacaron en el principal parque público de la ciudad inipis, tipis y temascales algún policía se acercó mandando apagar el fuego sagrado de los indígenas. “Ahí nos cuestionamos por qué teníamos que haber salido de nuestra tierra. No teníamos ninguna necesidad de venir. Le grité a Koldo, y me hizo comprender el esfuerzo que estaba realizando la alcaldesa, y lo chocantes que podían ser para muchos ciertas prácticas. Hoy no nos arrepentimos de haber venido. Estamos contentos de haber traído aquí la medicina.” Más o menos con estas palabras se expresó Leonardo López, indígena mexicano. La medicina es para ellos lo que los rituales y las prácticas con el fuego permiten purificar.

La medicina

El mismo Leonardo apuntó hacia otra medicina, clave en lo que el espíritu del Foro quiso significar: “Pude escuchar unos cánticos sufíes, y me emocioné con ellos tanto como lo hago con nuestras ceremonias con el fuego.” Y ahí está la clave: en estar lo suficientemente vacío, abierto, como para permitir que te toque lo esencial. Lo esencial necesariamente te va a conmover; sin embargo, un excesivo apego a la forma te va a volver rígido e intransigente. Se podría decir que toda la intención del Foro consistió en mostrar a través de variadas formas destellos de lo esencial. ¿Cómo se logra ver a través de las formas? Joxe Arregi, lúcido monje franciscano que destacó con sus ponencias e intervenciones a lo largo del Foro, dio la pista: profundizando. “Todo este foro, este compartir, me sirve para entrar aún con más profundidad y motivación en mi propio camino espiritual, dentro de mi propia tradición. Porque nos encontramos en lo profundo. ¿Dónde se encuentran los árboles? No en el tronco; en las raíces se encuentran. Del mismo modo consigo unirme a las otras tradiciones, verdaderamente, cuando siguiendo mi camino de desarrollo interior llego a lo más profundo.”

Unidad en la diversidad

Atención a este punto. Da la clave de lo que está aconteciendo. Aquello que está ahora motivando a la avanzadilla lúcida de la humanidad a buscar la unidad es un imperativo del corazón, algo que emerge del inconsciente colectivo y que habla de este modo: “Tengo que unirme con el hermano, ambos en la plenitud de lo que somos. En la búsqueda de la Realización, sabemos que lo exterior no puede separarnos. Sin embargo, a la vez que dialogamos y nos interpenetramos cada uno de nosotros se mantiene fiel a su camino. Buscamos la unidad en la diversidad.” De ningún modo, y esto lo recalcaron todos los ponentes cuando tuvieron ocasión de ello, se pretende un sincretismo del fenómeno religioso. No se trata de crear un pastiche religioso de síntesis. En el fondo se trata de algo sencillo, del corazón: hay un hartazgo de tantos conflictos históricos y aun actuales motivados por los fanatismos religiosos, sea el fanático un integrista bomba en mano o un presidente como Bush. Entonces, la palabra ‘paz’ tiene por fin que retumbar y poner fin a todo ello. Pero claro, para que yo pueda hablar de paz tengo que contribuir a ella, y para ello tengo que estar antes en paz yo conmigo mismo. También esta idea fue repetida durante el Foro. Y no puedo estar en paz ni promoverla si me creo superior al otro y quiero imponerle mis ‘verdades’. Entonces, hablo con el otro. En este diálogo la disposición de sinceridad óptima me hace tan flexible que abro la puerta a la posibilidad de que el otro me pueda influir e incluso cambiar. Si no estoy dispuesto a ello es que tengo miedo. El miedo fue desenmascarado durante el Foro como el principal origen de las perturbaciones.

Las paradojas del camino

La inasibilidad de la experiencia espiritual quedó de manifiesto en el transcurso del Foro. Algunos quisieron minimizar la experiencia del diálogo a partir de la afirmación de que la experiencia mística es intransferible, y de que del espíritu no es posible hablar. Otros sin embargo defendieron el papel inexcusable del diálogo como vía de entendimiento. María Toscano, experta en Religiones Comparadas, hizo unas brillantes intervenciones en las que quedó claro que el camino iniciático era inexpresable como no fuera por medio de paradojas; su hablar era tan apasionado y tan repleto de sabiduría que convenció plenamente a su entusiasmado auditorio de que la búsqueda espiritual no incumbía al ámbito de la fría razón, sino que surgía de un anhelo del alma. “El místico quiere beber de la Fuente porque antes la Fuente quiere ser bebida.” Se entendiera o no plenamente el sentido de sus palabras, sembró entre el público el ansia por hollar los caminos del Misterio.

Faltan propuestas sociales

Algunas mesas redondas estuvieron destinadas a que las distintas tradiciones religiosas y espirituales ofreciesen sus ideas de cara a mejorar la marcha del mundo. Ahí se limitaron, en la mayoría de los casos, a dos cosas: la primera, a explicar su funcionamiento interno, poniéndolo como ejemplo. La segunda, a lanzar al viento palabras consabidas: ‘paz’, ‘fraternidad’, ‘unidad en la diversidad’… “Pero bueno, ¿dónde están las propuestas concretas?”, invitó Jordi Orús, representante de los grupos de Nueva Conciencia, desde la platea. Recibió como respuesta la reflexión de que por el momento suficiente tarea era que las comunidades se comprendieran entre sí, antes de empezar a pensar en mecanismos de acción. El rabino Gabriel Mazer bautizó la demanda de Jordi como “el desafío jordiano”, que ahí está. Jordi Orús no se limitó a pedir propuestas; él mismo ofreció varias en el transcurso de sus ponencias. Destacó su presentación de su diseño empresarial, Sinapsis, corporación de pequeñas empresas que se relacionan entre sí de manera semejante a como lo hacen las células del organismo, para el bien de cada órgano y de todo el conjunto (entiéndase el planeta).

Multitud de actos y de enfoques Un Foro en el que tuvieron cabida desde prestigiosos catedráticos universitarios, como el teólogo Juan José Tamayo, y genios como el doctor Jorge Carvajal, que desarrolló una conferencia de profundas implicaciones científicas y místicas, hasta la más sencilla expresión de sabiduría indígena, encarnada sobre todo por la Abuela Margarita, que no se contuvo de lanzar cánticos desde la mesa de ponentes, pasando por monjes y representantes de las más variadas tradiciones (católica, protestante, islamista, judía, baha’í, Brahma Kumaris, Nueva Conciencia y un largo etcétera), pasando también por representantes de ecoaldeas y de movimientos ecologistas, habla mucho a favor de su vocación integradora. También fueron variados los actos: conferencias, mesas redondas, talleres, prácticas meditativas, prácticas de yoga, de chi-kung y de Yang Xing Do, ceremonias, cantos, danzas, recitación de poemas místicos, espectáculos… con el concurso de músicos de la talla de Luis Paniagua y Eduardo Laguillo. Hubo algunos momentos álgidos, como la tarde del domingo, en que se plantó el Árbol de la Paz en el Parque de los Llanos, consistente en un pequeño obelisco. Dicho árbol va a quedarse ya ahí. Los asistentes honraron al árbol ofreciéndole flores, las cuales, en el acto de clausura, fueron recogidas y lanzadas al río Ega, para que la energía espiritual del Foro fluyese con la corriente e impregnase al mundo. También contó el Foro con un Templo Universal, para el cual se habilitó una aula de la Ikastola (escuela), y que consistió en un sencillísimo altar central de flores. Allí entraba quien quería a meditar o a realizar su práctica; misas ‘alternativas’ y talleres de silencio también tuvieron lugar en este espacio.

El futuro es nuestro

Un Foro en el que tuvieron cabida desde prestigiosos catedráticos universitarios, como el teólogo Juan José Tamayo, y genios como el doctor Jorge Carvajal, que desarrolló una conferencia de profundas implicaciones científicas y místicas, hasta la más sencilla expresión de sabiduría indígena, encarnada sobre todo por la Abuela Margarita, que no se contuvo de lanzar cánticos desde la mesa de ponentes, pasando por monjes y representantes de las más variadas tradiciones (católica, protestante, islamista, judía, baha’í, Brahma Kumaris, Nueva Conciencia y un largo etcétera), pasando también por representantes de ecoaldeas y de movimientos ecologistas, habla mucho a favor de su vocación integradora. También fueron variados los actos: conferencias, mesas redondas, talleres, prácticas meditativas, prácticas de yoga, de chi-kung y de Yang Xing Do, ceremonias, cantos, danzas, recitación de poemas místicos, espectáculos… con el concurso de músicos de la talla de Luis Paniagua y Eduardo Laguillo. Hubo algunos momentos álgidos, como la tarde del domingo, en que se plantó el Árbol de la Paz en el Parque de los Llanos, consistente en un pequeño obelisco. Dicho árbol va a quedarse ya ahí. Los asistentes honraron al árbol ofreciéndole flores, las cuales, en el acto de clausura, fueron recogidas y lanzadas al río Ega, para que la energía espiritual del Foro fluyese con la corriente e impregnase al mundo. También contó el Foro con un Templo Universal, para el cual se habilitó una aula de la Ikastola (escuela), y que consistió en un sencillísimo altar central de flores. Allí entraba quien quería a meditar o a realizar su práctica; misas ‘alternativas’ y talleres de silencio también tuvieron lugar en este espacio.

Alguien planteó: “Bien, mucho desear la paz, pero esta paz… ¿para qué la queremos? ¿Para que nos dejen tranquilos y podamos apoltronarnos? ¿O bien debe tratarse de una paz activa, de la cual partir para trabajar internamente y edificar un mundo nuevo?” Hubo llamadas a que este Foro no fuese un fin en sí mismo, sino un punto de referencia, incluso de inflexión, en el empuje de nuestra responsabilidad compartida.

Ya no hay excusas. La evidencia de que no estamos solos se ha manifestado



CRÓNICAS
 PARA EL DIARIO DE HELLÍN

Un acontecimiento histórico en España

Durante una semana, del 23 al 29 de junio, tuvo lugar un acontecimiento histórico en Estella-Lizarra, Navarra. La celebración del Foro Espiritual Estella 2006 tuvo como propósito fundamental el diálogo interreligioso, para lo que se reunieron en este precioso lugar, bañado por las aguas del río Ega, y muy vinculado al Camino de Santiago, representantes de religiones, creencias y movimientos espirituales de todo el planeta.

Cubrir la información de cientos de actividades de la apretada agenda, a petición de los organizadores, fue sin duda uno de los retos periodísticos más complejos que he asumido a lo largo de mi vida. Como vivencia personal ha tenido una gran importancia, en esta oportunidad única de convivir estrechamente con representantes de la espiritualidad de todo el planeta.

El Foro Espiritual Estella 2006 fue organizado por la Fundación Alalba. El propósito, que se cumplió con creces, era el de reunir durante una semana a toda clase de representantes de las más diversas religiones de todo el mundo, con el fin de fomentar el diálogo interreligioso. Ésta era la premisa fundamental, que unos y otros participantes pudieran conocer en profundidad la sabiduría y las distintas confesiones de los demás, encontrando los puntos en común, más allá de las diferencias, que hagan posible la paz y la fraternidad entre todos los hombres y mujeres de la Tierra.

Una legión de voluntarios, venidos de todas partes, además del trabajo meticuloso desarrollado por el equipo de la Fundación Alalba, hizo posible este milagro, pues realmente la organización se desbordó ante la magnitud de cada uno de los eventos. Sólo el entusiasmo, dedicación plena e imaginación que puso en marcha el incansable equipo organizador, hizo posible que el Foro Espiritual se desarrollara con la brillantez de la que todos los asistentes pudieron disfrutar.

La semilla está sembrada, y es de destacar el firme apoyo del Ayuntamiento de Estella-Lizarra, sin el cual no hubiera sido posible el que toda una ciudad fuera utilizada para tan ambicioso proyecto. María José Fernández, la alcaldesa, se manifestó muy satisfecha con el desarrollo del Foro Espiritual en el acto de clausura, No sólo apoyó cada una de las actividades, sino que públicamente lanzó al aire la invitación para que la próxima edición tenga lugar en esta misma ciudad.

El arco iris de la fusión de credos y vestimentas, de lenguas y países, fue adquiriendo más fuerza conforme iban pasando los días. La abuela Margarita, venida de México, ofreció la pipa de la paz en el interior del círculo sagrado, el gran mandala alrededor de la estrella, símbolo de iluminación, pero también de la acogedora ciudad de Estella. Todo ello alrededor del gran velón encendido con la llama de los representantes de las más diversas religiones.

En el interior del tipi indio el fuego sagrado reunía a gente venida de todos los rincones sagrados. Los símbolos se reproducían por todas partes, las danzas se unían a los asistentes cuando llegaba la noche. Era entonces cuando se escuchaba el cántico de todas las razas, de todos los clanes, de todos los linajes.

Las relaciones entre personas se fueron intensificando. Era éste uno de los propósitos fundamentales del Foro, el intercambio de ideas, para que pueda crearse el puente de comunicación entre formas tan diferentes de entender el espíritu y la divinidad.

Ha sido una alianza de civilizaciones llevada a la calle, al sentir de cada uno, a la práctica diaria. La comprensión de lo que conoce el otro, de su sabiduría, hace a cada uno de los participantes más tolerante, más abierto a comprender a los demás, y por lo tanto, a respetarse mutuamente.

La práctica sufí, el pensamiento budista, la conciencia chamánica de amor por la Madre Tierra, se unieron a la nueva conciencia, a las terapias alternativas. Mayas, huicholes, guerreros del arco iris, gente de Oriente y Occidente, la comunidad Baha’i, la iglesia católica, los judíos, todos y cada uno de ellos, y muchos más, formaron parte de un mismo modelo de entender la espiritualidad, con inmenso respeto hacia los demás, con verdadero deseo de encontrar la paz en el mundo, sin traba alguna, sin excusa, sin demora...

Cientos de actividades se desarrollaron con notable éxito. Todos y cada uno de los participantes pudieron tener acceso a la información sobre los credos y vivencias de otras personas, desplazándose de una a otra sala, en distintas instalaciones cedidas por el Ayuntamiento de Estella, con plena libertad de movimientos.

El "Espacio Presentación" dio la oportunidad para que las distintas formas de interpretar la espiritualidad se dieran a conocer. El "Espacio Diálogos" hizo posible la participación en una misma mesa de debate a personas de toda clase y condición. Esto generó el intercambio de ideas, la demostración de que a pesar de las diferencias propias de cada religión, siempre hay más cosas que nos unen que las que nos separan.

El "Espacio Abierto" permitió las más diversas actividades, tanto de conferencias como de talleres: una amplia gama para todos los gustos con la que mostrar la diversidad de pensamiento y de vivencia espiritual.

Pero el Foro Espiritual pretendió desde el primer momento desarrollar al anochecer un aspecto lúdico, de integración de los participantes, viviendo la fiesta y la solidaridad a través de numerosas actuaciones artísticas que nos han mostrado la música y la danza de los más diversos países del mundo.

Con este carácter de apertura que supone la búsqueda de la paz entre todos, del ejercicio de la tolerancia, por medio de la "Práctica Espiritual" al aire libre la espiritualidad saltó a la calle, a los jardines, integrándose en la vida cotidiana de la acogedora ciudad de Estella. El "Templo Universal" era el símbolo de la unión buscada, un lugar en el que la tranquilidad absoluta permitiera rezar, fuera cual fuera nuestra creencia.

Además de esto, tres grandes ceremonias tuvieron lugar en el Paseo de los Llanos. El día 23, representantes de las comunidades religiosas presentes encendieron el velón que desde ese momento ardió en el gran altar. Simbolizaba la Llama de la Paz, la Llama del Foro. Dos días después tuvo lugar otra cuyo propósito era la simbólica plantación de un árbol, el Árbol de la Paz, un poste octogonal con una inscripción en cada uno de sus ocho lados: "Que la paz prevalezca en la Tierra". La tercera gran ceremonia fue el día 29, con una Danza de Paz Universal y la ofrenda por parte de todos los participantes al Foro de una flor recogida a los pies del Árbol de la Paz. Estas flores, impregnadas con los deseos de paz, fueron arrojadas al río Ega, para que éste llevara al mundo el espíritu de concordia y de paz que se vivió durante esos días.